No debes traicionar a la familia

Jesús Samuel Neri lo sabe, no debe desearla, pero que atracción tan fuerte siente por una mujer que en otra situación nunca le hubiera dado una oportunidad. Ojos claros, expresivos, mirada fuerte, de esas que tienen quienes saben conseguir lo que quieren, piel morena clara, cuidado cabello castaño, delgada, todo el atractivo que él siempre ha deseado.

Cualquier mujer no lo pensaría siquiera, pero ella es atrevida, es decidida. Desde pequeña ha visto que es normal pasar por encima de todos, aunque sea de su misma familia; hay que carecer de temor de Dios para aceptar ser seducida por el esposo de tu hermana mayor. Le resulta fácil simular que está sola por llamarse una mujer fuerte, independiente, una mujer “de carácter”, pero así solo cubre sus deseos reales

Jesús Samuel Neri siempre luchó por pertenecer y, al fin, lo había logrado. Había sido recibido en la familia de su actual esposa y él había demostrado ser de los suyos. Esto no es sencillo cuando toda la vida prescindes de un núcleo familiar.

¿Cómo renunciar al grupo que tan bien te ha recibido?

¿Cómo traicionar al grupo que tan bien te ha recibido?

Su madre no había aceptado a su actual esposa y él se había rebelado contra esto. Pero ¿rebelarse contra su nuevo clan?

Jesús Samuel Neri le teme a sus padres, a los propios, pero más aun a los de ellas dos. Y es que su vida transcurre alrededor de la casa familiar de su esposa. Una casa que transpira deseos de poder y dinero, un poder al que él también aspira, así como a la aprobación de la nueva familia política. 

Si “su señora” se enterase de lo que siente por su hermana, moriría para Jesús Samuel Neri toda esa esperanza de poder, dinero y aprobación.

Encantado aceptará que su cuñada llegue a su casa, cene ahí, incluso que duerma en ella. Pretextos no faltarán para estar cerca y que todo siga pareciendo tan normal, tan familiar. Ella, gustosa, seguramente apoyará todas sus causas y trabajará para él. ¿Qué puede hacer él para tenerla cerca? Tenerla trabajando a su lado, darle un regalo ocasional que no llame la atención, pedir su consejo, hacerle una sutil invitación a su restaurante favorito donde crea que no puedan ser fotografiados.

Así, Jesús Samuel Neri se mantiene cercano, vigilante, protegiendo por el momento, su más letal arma de supervivencia.

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